La especificación del Model Context Protocol ha entrado en fase de release candidate con la versión 2026-07-28, un hito que acerca al protocolo a su primera versión estable de referencia. Esta iteración introduce un modo stateless que simplifica los despliegues en entornos serverless y controles de seguridad más estrictos, dos demandas recurrentes de las empresas que quieren adoptar MCP en producción. Para los mantenedores de servidores, la release candidate marca el momento de alinear sus implementaciones con la especificación que probablemente se convertirá en estándar y de probar la compatibilidad antes de la versión final.
Un modo stateless para escalar mejor
El nuevo modo stateless permite que los servidores MCP funcionen sin mantener estado entre peticiones, lo que encaja perfectamente con arquitecturas serverless y con despliegues que necesitan escalar horizontalmente. Esto reduce la complejidad operativa y abarata la infraestructura necesaria, al eliminar la necesidad de sesiones persistentes que complicaban el despliegue en plataformas como Vercel o Cloudflare.
Controles de seguridad reforzados
La release candidate refuerza la autenticación y la gestión de permisos, en línea con las recomendaciones que agencias y equipos de seguridad han venido publicando. El objetivo es que exponer herramientas a un modelo no amplíe innecesariamente la superficie de ataque de una organización, un requisito imprescindible para su adopción en sectores regulados.
Qué deben hacer los mantenedores
La recomendación para quienes ya operan servidores MCP es revisar los cambios de la especificación cuanto antes y probar sus implementaciones contra la release candidate. Adaptarse pronto evita sorpresas cuando la versión estable se publique y facilita ofrecer compatibilidad a los clientes que dependen del servidor, además de transmitir confianza sobre el mantenimiento del proyecto.
Camino hacia la versión estable
La fase de release candidate es el momento ideal para que la comunidad reporte incidencias y proponga mejoras antes de que la especificación se congele. Participar en este proceso no solo ayuda a pulir el estándar, sino que da a los mantenedores una comprensión más profunda de los cambios que tendrán que adoptar en sus servidores.



